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Salud en el Maule: el desafío pendiente de posicionar clínicas con reputación y liderazgo regional

  • Viernes 13 de febrero de 2026
  • 10:46 hrs

Con más de 1,1 millones de afiliados a FONASA y una población que envejece más rápido que el promedio nacional, la Región del Maule enfrenta una paradoja sanitaria: alta demanda de atención y baja visibilidad de sus centros clínicos en rankings nacionales. Clínicas locales como Clínica Lircay y Andes Salud Talca tienen una oportunidad histórica para posicionarse en un mercado que exige calidad, cercanía y confianza.

La conversación sobre salud en el Maule está cambiando. Según datos oficiales de la Superintendencia de Salud y FONASA, la región registra actualmente 1.128.748 afiliados al sistema público, frente a 41.920 usuarios de Isapres a diciembre de 2025. Estas cifras posicionan al Maule como una de las zonas con mayor volumen de pacientes del país, ocupando el cuarto lugar a nivel nacional en afiliación al sistema público.

Sin embargo, esta alta demanda no se refleja en indicadores de reputación clínica. La última medición del ranking Merco sobre las mejores clínicas y hospitales de Chile no incluyó a ningún centro de salud del Maule, ni del sistema público ni privado. Mientras hospitales como el de Las Higueras de Talcahuano y clínicas capitalinas como la Alemana, lideran la percepción nacional, la región permanece fuera del radar, pese a su relevancia demográfica.

Otro dato importante, es que según el Censo 2024, el 15,2% de los habitantes de la región tiene 65 años o más, una proporción que supera el promedio nacional. Si se considera a las personas desde los 60 años —criterio utilizado por la Organización Mundial de la Salud—, cerca de uno de cada cinco maulinos forma parte del grupo de adultos mayores. A esto se suma un índice de envejecimiento de 83,9, reflejo de una población que avanza hacia mayores niveles de longevidad y que demandará más atención especializada, controles permanentes y una relación médica cada vez más cercana y continua.

A pesar de este escenario, una parte significativa de los maulinos continúa viajando a Santiago u otras regiones en busca de prestaciones médicas percibidas como de mayor calidad o prestigio. Este fenómeno abre una ventana estratégica para el desarrollo del sector privado regional. Clínicas como Clínica Lircay y Andes Salud, ambas de Talca, aparecen hoy como actores con potencial para liderar un cambio de percepción, fortaleciendo su posicionamiento, reputación y vínculo con la comunidad.

El desafío ya no es solo ampliar infraestructura o servicios, sino construir confianza y marca clínica. En un entorno donde los pacientes valoran la experiencia, la transparencia y la cercanía. En ese aspecto el posicionamiento comunicacional y la gestión de reputación se vuelven factores estratégicos para competir con centros de otras regiones.

El Maule enfrenta así una oportunidad única: transformar su alta demanda en salud en liderazgo regional. Si las clínicas locales logran consolidar una propuesta de valor basada en calidad médica y percepción positiva, podrían reducir la fuga de pacientes hacia otras ciudades y consolidarse como referentes del centro sur de Chile.